La Conselleria de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca de la Comunidad Valenciana ha reunido al sector citrícola para abordar la situación del virus de la clorosis nervial amarilla de los cítricos (CYVCV), tras confirmase su detección tanto en plantaciones como en viveros de Valencia y Castellón. En septiembre ya se identificó en Cataluña.
El encuentro ha servido para informar sobre las características de esta enfermedad, su situación a nivel internacional y europeo, así como detallar las medidas preventivas y de control que ya se han adoptado. Entre ellas, destacan el refuerzo de la prospección y la vigilancia en parcelas comerciales y jardines privados, el seguimiento específico de los posibles insectos vectores, el muestreo y análisis intensivo del material vegetal de reproducción, así como la inmovilización cautelar de las instalaciones viverísticas afectadas.
Durante la reunión se ha expuesto el estado actual del conocimiento sobre el virus, los resultados de las prospecciones realizadas en campo y en los viveros de la Comunidad Valenciana, así como las acciones coordinadas con los Servicios de Sanidad Vegetal de otras comunidades autónomas y del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
La Conselleria de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca se ha comprometido a intensificar la labor de información y formación dirigida a técnicos, viveristas y agricultores, mientras que el Servicio de Sanidad Vegetal y el Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA) continuarán trabajando de forma coordinada para intensificar las prospecciones y desarrollar nuevos métodos de diagnóstico más rápidos y eficaces. “Teniendo en cuenta la incertidumbre existente en algunos aspectos de su epidemiología e impacto potencial en nuestras zonas de cultivo, y por precaución, la Comunitat Valenciana ha activado una serie de actuaciones preventivas tanto en el campo como en el sistema viverístico”, ha explicado el secretario autonómico de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Vicente Tejedo, quien ha asistido a la reunión junto al director general de la PAC, Ángel Marhuenda; el jefe del Servicio de Sanidad Vegetal, Vicente Dalmau; el director del IVIA, Alejandro Tena; el coordinador del Centro de Protección Vegetal del instituto, Antonio Vicent; representantes de las organizaciones agrarias AVA-ASAJA, la Unió Llauradora, ASAJA Alicante, UPA, así como de la Federació de Cooperatives Agroalimentàries de la Comunitat Valenciana, el Comité de Gestión de Cítricos y la Asociación Profesional de Flores, Plantas y Tecnología Hortícola de la Comunidad Valenciana (ASFPLANT).
La clorosis nervial amarilla de los cítricos se ha detectado en plantaciones y viveros de Valencia y Castellón
AVA-ASAJA ha valorado la información facilitada por la Conselleria y la celeridad para poner en marcha medidas de prevención y control de la enfermedad, así como para esclarecer la manera en la que se ha introducido y diseminado exactamente a la citricultura valenciana en aras de evitar que entren otras enfermedades más dañinas. La organización subraya que esta nueva enfermedad importada “evidencia la necesidad de que las autoridades comunitarias intensifiquen los controles en origen y en puertos de entrada de la Unión Europea a las importaciones de material vegetal hortofrutícola y ornamental con el objetivo de impedir la entrada de nuevas plagas y enfermedades en el futuro”.
El virus de la clorosis nervial amarilla de los cítricos, CYVCV, es un potexvirus cuyos síntomas se observaron por primera vez en Pakistán en 1988 y que se consiguió identificar en 2012. Afecta principalmente a los limoneros, las limas y al naranjo amargo. Los síntomas incluyen un aclaramiento amarillento de las venas, deformaciones foliares y de fruto, y en los casos más graves, una reducción significativa de la producción y de la calidad comercial.
CYVCV puede infectar también a otras especies de cítricos, como naranjos y mandarinos, que pueden permanecer asintomáticos y actuar como reservorios. Estudios científicos han demostrado que se trasmite por pulgones y mosca blanca, así como por injerto y herramientas de poda. Actualmente no es un patógeno regulado ni considerado de cuarentena en la Unión Europea. A finales de 2022 se incluyó en la lista de alerta de la Organización Europea y Mediterránea de Protección de las Plantas, la EPPO.

















