SIGFITO alcanzó las 6.720 toneladas de envases agropecuarios gestionados en 2025, un 37,3% más que el año anterior. El tratamiento de los residuos en el ámbito agropecuario ocupa un lugar cada vez más importante en las prioridades ambientales, tanto por las exigencias normativas como por la necesidad de proteger el entorno rural.
Para SIGFITO, estos resultados confirman la importancia de mantener una red sólida y especializada. “En el campo, reciclar no siempre es sencillo: las explotaciones están dispersas, los ritmos de trabajo son exigentes y los residuos tienen características muy concretas. Por eso, disponer de un sistema pensado específicamente para el sector facilita el cumplimiento de las obligaciones ambientales y ayuda a convertir el reciclaje en una práctica cada vez más integrada en el día a día”, valora la entidad.
SIGFITO cuenta con cerca de tres mil puntos de recogida distribuidos por toda España, lo que permite acercar el servicio a agricultores, ganaderos y distribuidores. Esta red se complementa, además, con otros canales flexibles, adaptados a las necesidades de cada explotación, como la recogida directa en explotaciones agrarias y ganaderas, las rutas organizadas en función de la demanda y los acuerdos con poseedores. De esta forma, facilita el cumplimiento de las obligaciones ambientales y convierte la entrega de envases en un proceso más cómodo, trazable y adaptado al trabajo diario del campo.
Para la entidad, el crecimiento de envases gestionados no se explica solo por una mayor recogida, sino también por una implicación más amplia de todos los agentes que forman parte de la cadena: agricultores, ganaderos, distribuidores, cooperativas, puntos de recogida y empresas adheridas. Su colaboración permite que los envases se entreguen por los canales adecuados, con trazabilidad y garantías, y evita que estos residuos acaben abandonados o mal gestionados. “La correcta gestión de los envases agropecuarios es una pieza clave para avanzar hacia un campo más limpio, seguro y comprometido con la economía circular. Cada envase entregado a través de los canales adecuados evita impactos innecesarios en el entorno y permite reincorporar materiales al ciclo productivo”, recuerda SIGFITO.














