El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha concedido una autorización excepcional para la comercialización y el uso de productos fitosanitarios formulados a base de bacteriófagos destinados a combatir Erwinia amylovora, responsable del devastador fuego bacteriano. Esta medida, que tendrá una vigencia de 120 días, desde el 15 de marzo hasta el 12 de julio, responde a la grave situación de riesgo fitosanitario que atraviesan los cultivos de manzano y peral en Aragón, La Rioja y Cataluña.
El fuego bacteriano es una de las enfermedades más dañinas para la fruticultura de pepita, capaz de provocar necrosis en hojas, flores y ramas, lo que puede llevar a la destrucción total de las plantaciones en poco tiempo. Las herramientas de control aplicadas hasta la fecha han resultado insuficientes ante las condiciones climáticas de elevada humedad y episodios de granizo que han favorecido la propagación del patógeno.
La autorización se centra en el producto denominado PEA-02®, un cóctel de bacteriófagos comercializado por Andermatt que ha demostrado eficacia en ensayos previos al reducir significativamente la incidencia de la enfermedad. Esta nueva herramienta biológica actúa de forma específica contra la bacteria y debe aplicarse preferiblemente al comienzo de la noche para maximizar la eficacia de los fagos en ausencia de radiación solar.
La implementación de estos tratamientos se realizará bajo la estricta supervisión de las autoridades competentes de cada comunidad autónoma. La autorización permite hasta 26 aplicaciones totales dependiendo del estado fenológico del cultivo y de situaciones de especial vulnerabilidad, como daños por granizo.
Esta medida beneficia a los cultivos de manzano y peral de Aragón, La Rioja y Cataluña
En Aragón, la autorización es especialmente relevante para la comarca de la Comunidad de Calatayud (Zaragoza), donde la enfermedad se detectó hace más de una década y ha mostrado una persistencia difícil de frenar con los medios convencionales.
Por su parte, el Gobierno de La Rioja ha destacado que esta medida supone un respaldo vital para el sector frutícola regional, especialmente para el cultivo del peral amparado por la DOP Peras de Rincón de Soto, que se ha visto especialmente afectado en las dos últimas campañas por la expansión de la bacteria. La virulencia de la enfermedad, unida a condiciones climáticas favorables para su desarrollo, ha provocado pérdidas económicas y ha puesto en riesgo la continuidad de determinadas explotaciones. A esta situación se suma el aumento de la afección en el cultivo del manzano durante la pasada campaña.
Esta autorización es el fruto de un intenso trabajo de coordinación técnica entre las administraciones y los productores, proporcionando una alternativa eficaz en un contexto donde no existe un tratamiento curativo definitivo para esta amenaza económica y productiva. “Ante la fuerte afectación por fuego bacteriano en la campaña del año 2025, la grave preocupación por los daños ocasionados y la dificultad de su control, el Gobierno continúa trabajando para garantizar herramientas al sector frutícola que permitan mejorar la sanidad vegetal y reafirmarnos como un país productor de referencia. Esta autorización puede ayudar a la supervivencia de muchas plantaciones”, ha declarado Rosa Altisent, directora general de Agricultura y Ganadería de la Generalitat de Cataluña.
Además del avance técnico, el Gobierno de La Rioja ha reforzado su compromiso con el sector mediante la concesión de 700.000 euros en ayudas extraordinarias para paliar los efectos de la enfermedad, beneficiando a 242 fruticultores, e introduciendo incentivos para la modernización de explotaciones con portainjertos tolerantes a la bacteria.

















