Administraciones, investigadores, empresas y agricultores coincidieron en “apostar por incorporar los avances tecnológicos en las explotaciones si queremos seguir manteniendo el liderazgo histórico de la citricultura valenciana y española”. Este fue uno de los mensajes más subrayados durante la jornada ‘Retos del sector citrícola’, organizada por la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) y Grupo Henar Comunicación, con el patrocinio de Caudal y Santander, que reunió a un centenar de personas en la Finca Sinyent.
“Tenemos que reconvertirnos, ya que en la Unión Europea hay un lobby exageradamente potente que ha ido restando competitividad al sector citrícola y el Gobierno español presume de haber quitado el 50% de las materias fitosanitarias”, advirtió en la inauguración el secretario autonómico de Agricultura de la Generlitat Valenciana, Vicente Tejedo. Por su parte, el presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, instó a las autoridades a “ayudar al sector a hacer unas estructuras más dimensionadas, mecanizadas y digitalizadas, a promover la profesionalización, facilitar suficientes soluciones eficaces contra las plagas y enfermedades, firmar acuerdos comerciales con complementariedad y promocionar el valor añadido de nuestros productos”.
Alberto Urbaneja, investigador del IVIA, presentó el Proyecto Integrant, que busca ofrecer una respuesta integrada a los problemas de estreses de la citricultura, tanto abióticos como bióticos. “Durante muchos años hemos intentado controlar cada problema por separado: una plaga, un tratamiento; una enfermedad, una medida; una sequía, una solución agronómica. Integrant parte de otra idea: el árbol sufre varios estreses al mismo tiempo y la respuesta debe ser integrada”, explicó Urbaneja. El proyecto busca desarrollar compuestos capaces de activas las defensas del propio árbol y mejorar su tolerancia al estrés, ampliar el conocimiento sobre sus efectos en plagas, patógenos y enemigos naturales y diseñar estrategias compatibles con una citricultura más sostenible y con menos dependencia de los plaguicidas. “Integrant no pretende sustituir la gestión integrada de plagas, la mejora varietal, el manejo agronómico o la vigilancia fitosanitaria. Pretende sumar una nueva capa: entender y modular la capacidad natural del cítrico para defenderse y adpatarse. Frente al HLB y el cambio climático, anticiparse es mucho más eficaz que reaccionar tarde”, explicó el entomólogo. Junto al IVIA, participan también la Universidad de Florida, el Instituto de Biología Celular y Molecular de Plantas (IBMCP) y el Instituto de Química Física Blas Cabrera (IQF-CSIC).
Integrant pretende entender y modular la capacidad natural del cítrico para defenderse y adaptarse
En la primera mesa redonda sobre tecnología y profesionalización intervinieron el director de producto e I+D+i de la empresa de riesgo Caudal, Manuel Gómez; la directora Negocio Agroalimentario Santander España, Lorena Ruíz; y el secretario general de AVA-ASAJA, Juan Salvador Torres, quien lamentó que el campo sufre “los mismos retos que hace veinte años, pero ampliados y agravados, porque la Administración no ha ido abordando los desafíos estructurales. Buena parte del sector, sobre todo pequeños productores, no han resistido y van a continuar abandonando. Hay un problema de cambio cultural y de formación. Tecnificar los campos es complicado por su alto coste y su escasa dimensión. Necesitamos, por tanto, una hoja de ruta que, gobierne quien gobierne, dé solución a cada reto”.
Lorena Ruíz reiteró la necesidad de “escuchar al consumidor, tener claro lo que queremos hacer en nuestras explotaciones y llevarlo a cabo con financiación y conocimiento”. Por su parte, Manuel Gómez agregó que “la innovación y, en su caso, la eficiencia en el uso del agua permite ahorrar agua, abonos y energía, así como mejorar el medioambiente. Y esa mayor sostenibilidad y salud de nuestros cítricos hay que aprovecharla ante los consumidores”.
La última mesa redonda resaltó el impacto de los acuerdos comerciales con países terceros -sobre todo Sudáfrica, Egipto y ahora Mercosur- que afecta especialmente a los agricultores. “Queremos seguir haciendo las mejores naranjas y mandarinas del mundo, pero para ello necesitamos más soluciones contra las plagas, más mano de obra, más facilidades en la maquinaria y una verdadera reciprocidad”, afirmó Alejandro Aparicio, productor de naranja y mandarina de Canals.
Ernesto Fernández, director general de Industria y Cadena Agroalimentaria, señaló que “los tratados están mal diseñados y por ello no permiten a los citricultores europeos competir en igualdad de condiciones con las importaciones”. José María García Álvarez-Coque, catedrático de Universidad Politécnica de Valencia, afirmó que “más que defender la reciprocidad, que es muy complicado, hay que lanzar el mensaje de defender la salud de las personas y la sanidad vegetal de las plantas”.
Por último, Celestino Recatalá, presidente de Intercitrus, resaltó que “el sector citrícola en su conjunto es consciente de la gravedad de la situación y por ello, después de muchos años de desencuentros, ha consensuado retomar las campañas de promoción que den valor añadido a las naranjas y mandarinas españolas -por su mayor proximidad, frescura, calidad, seguridad alimentaria y sostenibilidad medioambiental- y liderar como sector la I+D+i en lucha contra plagas y enfermedades y otros problemas a corto y largo plazo”.















