El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha autorizado temporalmente en Cataluña la comercialización y el uso de productos fitosanitarios basados en acetamiprid 20% para frenar los daños causados por chinches, principalmente la especie Halyomorpha halys, cuyos ataques a los cultivos de avellano y nogal han aumentado los últimos años.
La autorización trata de suplir la falta de enemigos naturales eficaces y a la insuficiencia de los métodos de lucha actuales para controlar estas plagas en sus distintos estados de desarrollo. Ante este escenario, el ministerio ha autorizado el uso de esta sustancia activa hasta el 31 de julio.
La resolución permite una única aplicación por campaña mediante pulverización foliar, con una dosis de 0,3 litros por hectárea. Además, se ha establecido un plazo de seguridad de 21 días que debe respetarse antes de la cosecha. Como contrapartida a esta autorización, Cataluña deberá llevar a cabo ensayos de campo durante este año. Estos estudios tendrán que comparar la eficacia del acetamiprid con al menos otras cuatro sustancias activas, y los resultados deberán ser remitidos a la Dirección General de Sanidad de la Producción Agroalimentaria antes de que finalice el año para evaluar futuras estrategias fitosanitarias.
El chinche apestoso marrón, H. halys, es una plaga muy polífaga que en Europa se ha encontrado ya en más de cien géneros de plantas, y puede producir muchas pérdidas económicas en cultivos frutales (melocotón, pera, manzana, avellana), hortícolas (pimiento, tomate), extensivos (maíz, soja) y ornamentales. Los daños que ha originado en otros países europeos, sobre todo Italia, son muy graves.
Originaria del noreste asiático, se detectó por primera vez en Europa en 2004 en Liechtenstein, y paulatinamente fue apareciendo en otros países europeos. A la península ibérica llegó en 2016, a la ciudad de Girona, en el campus de la universidad, aunque en 2017 hubo varias detecciones en la ciudad de Barcelona. A raíz del incremento en las detecciones en diversos municipios de las provincias de Barcelona y Girona, el IRTA, el Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de la Generalitat de Cataluña y la Universidad de Barcelona formaron un grupo de trabajo para llevar adelante diversas acciones y estudios sobre la especie. Dentro de este marco, se diseñó una red de monitoreo oficial, gracias a la cual se detectó H. halys en las cuatro provincias catalanas.















