El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha iniciado el proceso de consulta pública para el Proyecto de Real Decreto sobre productos fertilizantes, una normativa llamada a sustituir al actual Real Decreto 506/2013 y al Real Decreto 865/2010 de sustratos de cultivo. Este movimiento legislativo responde a la necesidad de actualizar el marco nacional tras más de un lustro desde la entrada en vigor del Reglamento (UE) 2019/1009, buscando una convergencia técnica que garantice la seguridad y eficacia de los insumos en el mercado español. Tras realizar un análisis técnico exhaustivo del texto, la Asociación Española de Fabricantes de Agronutrientes (AEFA) ha presentado sus alegaciones al borrador.
La valoración general del borrador es positiva en aquellos puntos donde se busca la armonización con las directrices de la Unión Europea. La integración de los sustratos de cultivo bajo el mismo paraguas normativo que los fertilizantes y, especialmente, el reconocimiento de los bioestimulantes de plantas como una categoría independiente, “suponen pasos fundamentales para el sector”, según AEFA, para la que “estas medidas no solo aportan claridad jurídica, sino que facilitan la incorporación de soluciones innovadoras alineadas con la estrategia De la Granja a la Mesa, donde la optimización de la nutrición vegetal y la salud del suelo son prioritarias”.
En esta misma línea, la inclusión de nuevos tipos de productos adaptados al progreso científico actual “permitirá a los profesionales de la agronomía disponer de herramientas más precisas”, considera la asociación, que matiza que esta evolución “debe ir acompañada de procesos de registro que no frenen la competitividad de las empresas españolas en el mercado internacional, un área estratégica donde la exportación de tecnología agrícola nacional sigue ganando relevancia”.
La aplicación del silencio administrativo negativo genera una incertidumbre que puede lastrar la inversión en I+D
A pesar del espíritu constructivo del borrador, las alegaciones presentadas por AEFA subrayan la necesidad de revisar ciertos requisitos que podrían suponer barreras técnicas injustificadas. En este sentido, uno de los focos de preocupación reside en las exigencias adicionales para productos que ya operan bajo el principio de reconocimiento mutuo. “Asegurar que este mecanismo siga siendo fluido es necesario para evitar distorsiones en el mercado y garantizar que el agricultor español acceda a las mismas herramientas que sus competidores europeos”.
El borrador también pone especial énfasis en la gestión de los procedimientos administrativos. “La aplicación del silencio administrativo negativo en las inscripciones registrales, particularmente en soluciones complejas como los bioestimulantes a base de microorganismos, genera una incertidumbre que puede lastrar la inversión en I+D”, advierte AEFA, que defiende que la excelencia técnica y la seguridad no deben estar reñidas con la agilidad burocrática, “solicitando mayor claridad en la elaboración de los dosieres de bioestimulantes microbianos para facilitar su validación científica”.
“El nuevo Real Decreto debe ser el motor que impulse la economía circular y la sostenibilidad en el sector de los insumos. Para lograrlo, es necesario que las exigencias técnicas sean proporcionadas y permitan la adaptación de los productos ya comercializados sin comprometer su eficacia agronómica. Por supuesto, la seguridad en la sanidad alimentaria y el respeto al medioambiente son pilares innegociables que deben vertebrar cada artículo de la futura ley”, concluye la asociación, cuyo objetivo es que “el texto definitivo no solo regule, sino que potencie la capacidad de la industria para ofrecer soluciones que mejoren la productividad de los cultivos de forma sostenible, consolidando a España como un referente en la producción de hortalizas y frutas de alta calidad bajo los más estrictos estándares de seguridad europeos”.















