InicioNoticiasCuando la IA se alía con el criterio profesional

Cuando la IA se alía con el criterio profesional

Greenda aúna en una plataforma digital inteligencia artificial y la validación de los especialistas

José Reverter, un agricultor de Càrcer (Valencia) con una explotación de 22 hectáreas en producción ecológica, se ha convertido en uno de los pioneros en el uso de Greenda, una herramienta digital que integra la inteligencia artificial y la validación humana para optimizar la identificación de plagas y ofrecer recomendaciones de acuerdo a los principios de la Gestión Integrada de Plagas.

Greenda es una plataforma digital agrícola diseñada para conectar a agricultores con asesores agrícolas. Gracias a la IA, es capaz de reconocer una plaga o síntomas de una enfermedad a partir de una fotografía tomada con el móvil, pero el diagnóstico y las recomendaciones de tratamiento siempre deben ser validados por un asesor especializado.

Bajo el sol de Càrcer, José Reverter, de 53 años, observa sus parcelas de cítricos, aguacates y caquis, consciente de que la agricultura actual ya no se gestiona únicamente con la azada, sino también desde la pantalla del teléfono móvil. Como parte del grupo de pioneros que hace dos años comenzaron a testar Greenda antes de su lanzamiento oficial, Reverter representa la vanguardia de una transición digital que muchos en el campo ven todavía con recelo. Su explotación es el escenario donde la tecnología y la experiencia empírica han comenzado a caminar de la mano gracias a la implicación de Jorge Sanchis, un asesor de 39 años que vio claro que el futuro de la gestión fitosanitaria pasaba por la digitalización: “Me llamó la atención el proyecto porque es muy innovador el incorporar la inteligencia artificial, que está ahora muy en boga, y poder integrarla con la validación humana, con lo cual el ciclo se completa”. Con la identificación y análisis del alcance del problema, el asesor puede ofrecer un plan de asesoramiento individualizado apoyado por la IA. La aplicación mostrará al usuario los tratamientos aprobados para ese cultivo concreto y región, incluyendo sustancias activas autorizadas y con una estimación de costes del tratamiento fitosanitario.

La transición del consejo verbal, a menudo perdido en hilos de mensajería móvil o llamadas rápidas, a un asesoramiento registrado y disponible en todo momento, ha supuesto un cambio sustancial para Reverter. El agricultor valenciano relata que, aunque lleva muchos años en esto, junto con la herramienta, el experto ayuda a identificar tanto fauna auxiliar como plagas. Esta capacidad de distinguir entre un enemigo y un aliado es vital para la gestión de una finca de producción ecológica.

El éxito de Greenda no reside solo en su algoritmo, sino en la confianza que genera el equipo humano que lo respalda. “La inteligencia artificial no debe ofrecer un tratamiento sin que haya un técnico detrás que lo valide”, subraya Sanchis.

Este proceso de validación humana también sirve para que el propio modelo tecnológico aprenda de forma continua. Si el experto recibe cincuenta fotos de una misma plaga y las valida, el modelo gana precisión para el futuro, permitiendo que la herramienta se adapte a la realidad local de cada zona. Esta cercanía es lo que genera seguridad en el agricultor, quien sabe que “el experto conoce la zona, conoce el cultivo, conoce la problemática y no va a dar una información errónea”. Allí donde los técnicos tienen que cubrir un número ingente de parcelas, esta tecnología se presenta como la solución a una brecha estructural histórica, permitiendo una amplificación del alcance del agrónomo sin sustituir su criterio profesional.

El experto conoce la zona, conoce el cultivo, conoce la problemática y no va a dar una información errónea

La utilidad práctica de la aplicación se ha puesto a prueba en situaciones reales y críticas. José Reverter recuerda un incidente específico en su plantación de caqui, en la que la herramienta reconoció una especie que no era plaga, lo que le evitó realizar un tratamiento innecesario. También, ante la sorprendente irrupción del trips de Sudáfrica (Scirtothrips aurantii), Greenda permitió a los agricultores enviar fotos de los síntomas y establecer umbrales de tratamiento precisos en un momento de gran incertidumbre social y técnica.

La digitalización no solo trata de la salud inmediata del árbol, sino de la gestión de datos a largo plazo. Greenda está desarrollando una plataforma de aprendizaje de datos a nivel de parcela que registra y almacena datos temporada a temporada, permitiendo a la IA detectar patrones y ayudar al técnico a determinar la mejor acción en cada parcela, personalizada para cada agricultor. “El propio agente lo registra, lo guarda y, cuando quieras consultar lo que había pasado el año anterior, rápidamente puedes recurrir a la información recopilada”, explica Sanchis. Esta base de datos geolocalizada permite establecer patrones, alertas preventivas y asegura que los agricultores tienen acceso a todo el historial de plagas a través de los registros de los planes de tratamiento que reciben del técnico.

Entre los avances prometedores en este ámbito se incluyen las integrales térmicas a nivel de parcela para una gestión de plagas personalizada y alineada con la gestión integrada de plagas (GIP).

Para Reverter, el uso de la plataforma durante estos dos años le ha facilitado el control de sus hectáreas, ofreciéndole una “mano extra” cuando la duda asoma entre el follaje. Aunque reconoce que la edad y la formación pueden ser barreras para la implantación de una herramienta digital, está convencido de que “cuando la herramienta es intuitiva y útil, la utiliza todo el mundo”.

Las recomendaciones de Greenda, validadas por un experto, se inspiran en los principios de la Gestión Integrada de Plagas que antepone las prácticas culturales y el control biológico al uso de químicos convencionales. “El problema es que, si tú abusas de los químicos, al final lo que estás haciendo es que eliminas todo animal, toda situación biológica en el campo y te quedas desnudo, te quedas desprotegido. Ese ciclo hay que romperlo”, defiende José, firme defensor de la producción ecológica.

La clave de Greenda, según Jorge y José, es que no intenta complicar la vida del productor, sino simplificar la toma de decisiones a partir de datos reales y la validación profesional. Esta alianza entre inteligencia artificial y conocimiento humano es la mejor garantía para los agricultores que la integran en su quehacer diario.

Artículos relacionados

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisment -
nufarm insecticidas

Más leídos

Eibol Quayat

Comentarios recientes