Rovensa Next ha puesto en marcha una iniciativa interna y global de formación basada en inteligencia artificial, diseñada para ayudar a ofrecer un asesoramiento en biosoluciones basado en la evidencia científica, adaptado a las necesidades específicas de cada cultivo y agricultor. Para mejorar la atención y servicio a distribuidores y agricultores, la compañía ha desarrollado un programa global integrado por dos pilares clave: una plataforma de información técnica impulsada por IA que refuerza el acceso a evidencia científica y al conocimiento interno, y la Academia de Formación, un proyecto de formación global que ayuda a sus equipos a adquirir nuevo conocimiento para elaborar programas de biosoluciones, mediante un enfoque de aprendizaje mixto que incluye la aplicación asistida por IA del conocimiento agronómico y de producto.
La plataforma de conocimiento de IA de Rovensa Next reúne más de 10.000 artículos internos basados en más de 4.000 ensayos, ofreciendo a sus expertos acceso a información científica verificada, organizada por cultivo y área geográfica, que permite seleccionar la mejor solución en función de cada necesidad específica.
Reunir el conocimiento técnico en una única plataforma integrada facilita al equipo técnico de campo responder de forma ágil y coherente a las consultas, identificar posibles sinergias entre soluciones y trabajar sobre una base de conocimiento global que además favorece la incorporación de nuevos casos. “Para nuestros expertos, el reto no es la falta de conocimiento, sino hacer que el conocimiento adecuado sea más accesible en situaciones reales. La plataforma de IA ayuda a convertir nuestra experiencia técnica en apoyo práctico, de modo que los equipos puedan responder de manera eficaz a las necesidades de los distribuidores y acercar a los agricultores recomendaciones relevantes basadas en evidencia científica”, explica Cathal Daynes, Global Technical Support and Knowledge Manager en Rovensa Next. Tras una fase piloto y de escalado en 2025, la compañía acometerá la expansión de esta iniciativa con su implementación en quince países.
La plataforma de IA ayuda a convertir nuestra experiencia técnica en apoyo práctico
La Academia de Formación de Rovensa Next ha sido diseñada para que los expertos en campo puedan ofrecer el mejor asesoramiento técnico basado en condiciones reales y respaldado con una sólida evidencia. “La Academia de Formación desarrolla la capacidad de nuestros equipos para comprender en profundidad a los clientes, su contexto y sus retos, de modo que puedan diseñar y recomendar las biosoluciones más relevantes y adaptadas”, afirma Olga Maksimova, Director of Global Commercial Excellence de Rovensa Next.
El programa está estructurado en fases que combinan evaluación, formación, práctica y seguimiento, incluyendo aprendizaje con apoyo de IA y prácticas consultivas basadas en situaciones reales. “La innovación que aporta mayor valor es aquella que se traduce en la toma de decisiones y en resultados medibles en campo. Esta iniciativa muestra nuestra capacidad para dar soporte a distribuidores con soluciones integradas y respaldadas por la ciencia que ayudan a los agricultores a mejorar la rentabilidad de su negocio al tiempo que avanzan en sostenibilidad”, afirma Adriana Boock, Chief Product Officer (CPO).
El programa, que se ha puesto en marcha en Norteamérica, Europa, Oriente Medio y África, Latinoamérica y Brasil, tiene como objetivo reforzar el conocimiento adquirido hasta ahora y sentar las bases para el intercambio del mismo a medio y largo plazo.
La iniciativa forma parte de Biosolutiona la Agricultura, la campaña de global de Rovensa Next fundamentada en la ciencia, que muestra cómo las biosoluciones ayudan a los agricultores a mejorar el rendimiento y la rentabilidad, reducir la carga de químicos de síntesis y cultivar de forma más sostenible en todo tipo de cultivos y climas a nivel mundial. “Las biosoluciones, más que productos aislados, constituyen una solución completa que combina productos biológicos y de origen natural, tecnologías de vanguardia y prácticas agrícolas sostenibles”, resume Boock.
















