La Real Academia de Ingeniería de España celebró una sesión especial en el Rectorado de la Universidad de Córdoba (UCO) para reconocer a cuatro ingenieros laureados que han realizado una actividad profesional considerara “como referente y modelo, capaz de suscitar la vocación técnica en las nuevas generaciones”. Así, la Real Academia distinguió a Rafael M. Jiménez Díaz, José Ignacio Cubero Salmerón, Luis Rallo Romero y Alonso Rodríguez Navarro. Los tres primeros, profesores eméritos de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica y de Montes (ETSIAM) de la UCO; y el cuarto, de la Universidad Politécnica de Madrid.
El expresidente de la academia y también profesor emérito de la UCO, Elías Fereres, realizó la laudatio de los homenajeados, “más de doscientos años de brillante trayectoria resumidos en veinte minutos”. De los cuatro laureados, destacó que “cambiaron la manera de enseñar en la Escuela de Agrónomos. Esa nueva forma de enseñar tenía sus raíces en la investigación que realizaron, ya que en la universidad, a diferencia de otras instituciones de enseñanza, se enseña porque se investiga”.
Fereres recordó que las contribuciones de estos investigadores fueron fundamentales para el avance en la agricultura, especialmente en relación con la mejora de cultivos y la comprensión de los mecanismos biológicos subyacentes. “Estas trayectorias no solo han transformado la investigación agrícola en España, sino que también han generado un impacto internacional significativo, promoviendo la sostenibilidad y la cooperación científica a nivel global. La continua inversión en investigación y en la formación de nuevas generaciones de científicos es esencial para enfrentar los desafíos futuros en el campo agrícola”.
Esa nueva forma de enseñar tenía sus raíces en la investigación que realizaron, ya que en la universidad se enseña porque se investiga
Rafael M. Jiménez Díaz. Doctor ingeniero agrónomo, formado en la Universidad Politécnica de Madrid y Cornell University. Ha sido catedrático en la ETSIAM de la Universidad de Córdoba y profesor de investigación en el CSIC. Su especialidad es la sanidad vegetal, centrada en la patología de cultivos como algodón, garbanzo, girasol y olivo. Con unos 190 artículos en revistas internacionales, 110 capítulos de libros, diez patentes nacionales y dos internacionales, ha realizado aportes significativos a esta disciplina.
Sus programas de investigación se han enfocado en el desarrollo de estrategias para el manejo integrado de enfermedades de cultivos importantes de la agricultura andaluza y mediterránea como algodón, garbanzo, girasol y olivo, en particular las debidas a los hongos Fusarium oxysporum f. sp. ciceris que causa la Fusariosis vascular del garbanzo, y Verticillium dahliae, que causa la Verticilosis de algodón y olivo. Logró desarrollar estrategias de manejo integrado contra ambos patógenos, creando germoplasma resistente y protocolos para plantas libres de infección. Reconocido con el Premio Rey Jaime I, Jiménez Díaz ha colaborado con instituciones e investigadores de renombre internacional, consolidando su influencia en la investigación agronómica y la mejora de la agricultura sostenible en Andalucía y otras regiones.
Primer presidente de la de la Asociación Española de Sanidad Vegetal (AESAVE) (2012-2017), ha sido visionario sobre los desafíos que la fitopatología debía afrontar en las últimas décadas, y ha contribuido de forma significativa a potenciar que discípulos suyos se formasen en campos como la epidemiología cuantitativa y modelización de epidemias, la ecología microbiana y el microbioma vegetal, así como en la aplicación de herramientas biotecnológicas para el diagnóstico de enfermedades y para comprender las interacciones planta-patógeno.
Ha formado numerosos investigadores en el campo de la Patología Vegetal; prueba de ello es que ha dirigido 29 Tesis Doctorales y 32 Trabajos de Investigación Fin de Carrera. Además, muchos de sus discípulos han formado grupos y líneas de investigación independientes, tanto en España como en otros países.
José Ignacio Cubero Salmerón. Reconocido investigador en genética y mejora de plantas. Inició su formación académica en la Universidad Politécnica de Madrid, donde obtuvo su Doctorado en Agronomía en 1970, además de recibir su Licenciatura en Ciencias Biológicas en la Universidad Complutense en 1973. Su carrera comenzó en el Instituto Nacional de Investigaciones Agrarias (INIA) y fue becado para estudios en INRA en Francia. Durante su carrera, se destacó por su dirección de 35 tesis doctorales y publicó alrededor de 450 artículos y libros entre 1965 y 2025. Fue jefe de su departamento en la Universidad de Córdoba (UCO) y desempeñó un papel crucial en la transformación de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos. Entre sus reconocimientos están el Premio Nacional de Genética (2012) y el Premio Antama (2014).
Luis Rallo Romero. Pilar en la investigación agrícola, especialmente en el campo de la olivicultura. A lo largo de su carrera, ha dirigido numerosas tesis, liderado proyectos internacionales y publicado más de doscientos artículos. Es conocido por su trabajo en la mejora de variedades de olivo, contribuyendo a la creación de más de diez nuevas variedades adaptadas a diferentes condiciones ambientales. Rallo también ha sido fundamental en la conservación de recursos genéticos, lo que llevó al reconocimiento del Banco de Germoplasma del Olivo de Córdoba como un recurso internacional clave. Su labor docente ha capacitado a más de trescientos estudiantes en el Master Internacional en Olivicultura, promoviendo así la cooperación internacional.
Alonso Rodríguez Navarro. Pionero en el estudio del transporte de potasio y sodio en hongos y plantas. Desde 1985 hasta 1997, aisló y caracterizó diversos transportadores, lo que resultó en la identificación de 89 genes de transportadores en diferentes especies. Su trabajo ha permitido un mejor entendimiento de cómo las plantas absorben nutrientes, lo que es vital para el desarrollo de cultivos más resistentes y productivos. Navarro también ha evaluado los métodos de investigación en Europa, convirtiéndose en un referente en la evaluación científica y cuestionando la efectividad de los procedimientos utilizados por instituciones relevantes. El rector de la UCO, Manuel Torralbo, celebró el reconocimiento a estos ingenieros que son “un ejemplo de implicación en el trabajo y referentes en sus campos de investigación. Son profesores que se formaron en las mejores universidades del mundo y que luego dejaron una gran impronta en la UCO, y esa trayectoria e impulso son los que recoge hoy nuestra ETSIAM”. El presidente de la Real Academia de Ingeniería, Jaime Domínguez Abascal, recordó que los laureados son distinguidos por sus grandes aportaciones académicas, así como por sus contribuciones a la sociedad.
















