La Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía ha realizado ya 922 inspecciones y ha impuesto 272 sanciones por infracciones de las medidas obligatorias de control de Thrips parvispinus, especialmente las relacionadas con el protocolo de arranque de cultivos, cuyo incumplimiento favorece la propagación de la plaga a las explotaciones vecinas.
Así se puso de manifiesto durante la reunión celebrada en la Delegación Territorial de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural en Almería, en la que participaron representantes de Hortyfruta, Coexphal, Asaja, COAG, UPA y Ecohal, junto al secretario general de Agricultura, Ganadería y Fondos Agrarios de la Junta de Andalucía, Manuel Gómez Galera, y otros responsables de la Consejería y de la Delegación Territorial.
El encuentro sirvió para seguir analizando la evolución de la plaga, escuchar las preocupaciones y propuestas del sector y avanzar en nuevas actuaciones para reforzar su control. En este sentido, la Consejería acordó convocar la próxima semana un comité técnico en el seno de la Mesa de Expertos, con el objetivo de evaluar las medidas planteadas y seguir avanzando en soluciones coordinadas con el sector.
Gómez Galera reconoció la complejidad de la situación que atraviesa el sector, especialmente los productores de pimiento, y recalcó en que la Junta de Andalucía está trabajando de la mano de los agricultores, las organizaciones agrarias y las empresas comercializadoras para afrontar esta situación con todas las herramientas posibles. En este sentido, subrayó que una de las principales prioridades es garantizar el cumplimiento de las medidas establecidas en el protocolo de actuación, especialmente durante el arranque de los cultivos afectados. “No podemos permitir que el incumplimiento de las normas por parte de unos pocos ponga en riesgo el trabajo y el esfuerzo de los agricultores que sí están haciendo las cosas bien. El protocolo de arranque es obligatorio y resulta fundamental para evitar que la plaga se extienda de unas explotaciones a otras”.
Las medidas de prevención y control son necesarias, pero para que sean eficaces necesitamos la implicación de todo el sector
El secretario general apeló a la responsabilidad de todos los “agentes implicados”, al tiempo que se mantienen las labores de control. “Las medidas de prevención y control son necesarias, pero para que sean eficaces necesitamos la implicación de todo el sector. La sanidad vegetal es una responsabilidad compartida”.
Durante la reunión también se trasladó un mensaje de tranquilidad respecto a la comercialización del pimiento almeriense. La exportación de este producto está “garantizada” y la presencia del trips no afecta a su calidad alimentaria ni a su sabor. “El pimiento de Almería sigue siendo un producto de calidad, con todas las garantías para los consumidores. Nuestro sector hortofrutícola cuenta con una enorme profesionalidad y capacidad de respuesta, y es importante trasladar confianza tanto a los mercados nacionales como internacionales”, afirmó Gómez Galera.
Durante el encuentro se abordaron distintas propuestas planteadas por el sector, entre ellas el refuerzo de los controles, la mejora de los procedimientos de arranque, el avance en la investigación y el estudio de nuevas herramientas de control fitosanitario, incluidas posibles solicitudes de autorizaciones excepcionales al ministerio.
Actualmente se atraviesa uno de los momentos de mayor incidencia de Thrips parvispinus, una situación que podría comenzar a mejorar con el actual descenso de las temperaturas, ya que las condiciones más frescas pueden contribuir a reducir la actividad y propagación de la plaga. No obstante, desde la Consejería se insiste en que esta previsión no supone una relajación de las medidas de vigilancia y prevención, que deben mantenerse con la máxima intensidad.













