La Consejería de Medio Rural y Política Agraria del Principado de Asturias ha recomendado extremar la vigilancia sobre los cultivos ante la presencia del gusano soldado (Mythimna unipuncta) en la zona occidental de la región. Este lepidóptero afecta a numerosas especies vegetales, sobre todo maíz y gramíneas.
Según ha informado la Consejería en declaraciones institucionales recogidas por la Radiotelevisión del Principado de Asturias (RTPA), los agricultores deben inspeccionar periódicamente sus parcelas y, en caso de detectar la presencia de orugas, recurrir exclusivamente a tratamientos fitosanitarios autorizados.
La Administración autonómica ha asegurado que el Servicio de Sanidad Vegetal mantiene el seguimiento de la evolución de la plaga, localizada principalmente en la zona limítrofe entre los concejos de Tineo y Valdés, con el fin de evaluar su expansión y asesorar a los productores afectados.
La directora general de Ganadería y Sanidad Animal, Rocío Huerta, señaló que este tipo de episodios está favorecido por las altas temperaturas y responde a un fenómeno cíclico que puede repetirse cada dos o tres años. Según trasladó la Consejería, la especie no supone un riesgo para la salud humana y las previsiones de lluvia podrían contribuir a reducir la población de orugas en los próximos días.
Medio Rural insiste en que los tratamientos deben realizarse únicamente cuando se confirme la presencia de la plaga y utilizando productos autorizados para cada cultivo, con el objetivo de minimizar los daños sobre el maíz y las praderas sin comprometer la seguridad ambiental.
En junio, la Xunta de Galicia ya instó a los productores gallegos a aplicar productos fitosanitarios contra M. unipuncta y solicitó al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación que agilice las negociaciones ante la Unión Europea para poder aplicarlos mediante el uso de drones. Para prevenir la afectación de esta oruga defoliadora del maíz y otras gramíneas, la Xunta cuenta con trampas de feromonas distribuidas por toda Galicia. Los daños de esta especie son producidos por la alimentación de las larvas, que atacan principalmente la base de las plantas. En las praderas pueden causar la desaparición de las gramíneas y, en el caso del maíz, llegar a consumir todo el follaje excepto el nervio central.















