La Red de Alerta e Información Fitosanitaria de Andalucía (RAIF) ha puesto a disposición de los agricultores, técnicos y asesores una nueva infografía informativa sobre las medidas fitosanitarias obligatorias y recomendadas para el control de Thrips parvispinus en Andalucía.
Este material divulgativo se enmarca en lo establecido en la Resolución de 10 de abril de 2026, por la que se establecen actuaciones específicas para la prevención, vigilancia y control de esta plaga en los cultivos afectados.
La infografía resume de forma clara y práctica las principales obligaciones fitosanitarias que deben adoptarse en las zonas afectadas o en riesgo, así como una serie de recomendaciones técnicas orientadas a reforzar la estrategia de manejo integrado de la plaga. Entre ellas se incluyen medidas de vigilancia y monitorización, actuaciones preventivas en el cultivo, y buenas prácticas orientadas a reducir la incidencia y propagación del trips. El objetivo es facilitar la aplicación de las medidas establecidas en la normativa vigente, mejorar la detección precoz y favorecer su control sostenible.
La resolución de la Dirección General de la Producción Agrícola y Ganadera de la Junta de Andalucía establece medidas de obligado cumplimiento para las explotaciones de pimiento, pepino, berenjena, calabacín, melón y sandía en invernadero. El eje central es un protocolo de arranque de cultivos que actúan como reservorio de la plaga. Entre las obligaciones, se incluye el cierre hermético de bandas y ventanas; el trampeo masivo, con una proporción de dos placas azules por cada una amarilla; un tratamiento fitosanitario previo al arranque; la gestión de los restos vegetales mediante picado; y la desinfección de la estructura del invernadero antes de la siguiente siembra.
Más allá de las obligaciones, la normativa incluye anexos técnicos detallados para fomentar el control biológico en semilleros y campo. Para el cultivo de pimiento, se recomienda el uso preventivo de ácaros fitoseidos como Amblyseius swirskii o Transeius montdorensis, reforzados con sueltas de Orius laevigatus y el uso de plantas banker. En cultivos de primavera como melón y sandía, se subraya la importancia de mantener la continuidad del control biológico para evitar que las poblaciones de trips se disparen al final del ciclo.














