Thrips parvispinus ha sido detectado por primera vez en Sicilia, en un invernadero de gerberas (Gerbera jamesonii) en el municipio de Vittoria, en plantas importadas de España. Tras este descubrimiento, se recogieron muestras con síntomas de infestación por trips procedentes de otras zonas de Sicilia, y se identificó la especie en plantas de gardenia (Gardenia jasminoides) y mimosa (Acacia sp.) cultivadas en Milazzo (provincia de Messina), y en plantas de pimiento (Capsicum annuum) cultivadas en invernaderos de Licata (provincia de Agrigento). Su elevada incidencia en los cultivos de pimiento de Almería y Granada, donde ha forzado el arranque prematuro de muchas plantaciones, ha llevado a la Junta de Andalucía a declarar oficialmente la existencia de la plaga y a establecer medidas fitosanitarias obligatorias para frenar su expansión.
La provincia de Ragusa, que representa el 32% (5.280 ha) de la superficie total de invernaderos de Italia (16.418 ha), produce el 40% de la producción nacional de tomates, pimientos, berenjenas, calabacines y pepinos. El descubrimiento de T. parvispinus en esta zona supone una nueva amenaza para estos cultivos, ya que se trata de una especie particularmente invasora capaz de causar daños considerables y pérdidas económicas.
La Dirección General de la Producción Agrícola y Ganadera de la Junta de Andalucía acaba de publicar una resolución por la que se declara oficialmente la existencia de la plaga. En ella, establece medidas de obligado cumplimiento para las explotaciones de pimiento, pepino, berenjena, calabacín, melón y sandía en invernadero. El eje central es un protocolo de arranque de cultivos que actúan como reservorio de la plaga. Entre las obligaciones, se incluye el cierre hermético de bandas y ventanas; el trampeo masivo, con una proporción de dos placas azules por cada una amarilla; un tratamiento fitosanitario previo al arranque; la gestión de los restos vegetales mediante picado; y la desinfección de la estructura del invernadero antes de la siguiente siembra.
Más allá de las obligaciones, la normativa incluye anexos técnicos detallados para fomentar el control biológico en semilleros y campo. Para el cultivo de pimiento, se recomienda el uso preventivo de ácaros fitoseidos como Amblyseius swirskii o Transeius montdorensis, reforzados con sueltas de Orius laevigatus y el uso de plantas banker. En cultivos de primavera como melón y sandía, se subraya la importancia de mantener la continuidad del control biológico para evitar que las poblaciones de trips se disparen al final del ciclo.
















