Alba López Laguna, investigadora de la Universidad de Málaga y del Instituto de Hortofruticultura Subtropical y Mediterránea (IHSM), ha sido galardonada con el XVIII Premio SEF-Phytoma a la mejor comunicación oral en el XXII Congreso de la Sociedad Española de Fitopatología (SEF), celebrado en Palma de Mallorca del 19 al 22 de octubre. El estudio premiado explora nuevas formas de combatir Botrytis cinerea, el hongo responsable del moho gris, también conocido como botritis, una enfermedad que afecta a numerosos cultivos hortofrutícolas. Su control supone un reto importante porque este patógeno tiene una alta capacidad para desarrollar resistencia a los fungicidas convencionales, lo que hace necesario buscar herramientas más eficaces y sostenibles.
La investigación estudia dos estrategias basadas en oligonucleótidos, pequeñas cadenas de ADN o ARN diseñadas para interferir en procesos esenciales del hongo. La primera utiliza aptámeros de ADN, moléculas capaces de reconocer una proteína concreta. En este caso, se desarrollaron dos aptámeros dirigidos contra BcSOD1, una enzima que ayuda al hongo a defenderse del estrés oxidativo y contribuye a su capacidad para causar enfermedad. Los aptámeros se unieron a la zona activa de esa enzima y bloquearon casi por completo su actividad. En los ensayos, su aplicación redujo la germinación de las esporas del hongo en torno a un 65%, la biomasa fúngica en un 58% y el desarrollo de la enfermedad en tomate y manzana en aproximadamente un 42%. Los análisis también revelaron alteraciones en los mecanismos de defensa del hongo y la activación de respuestas defensivas en la planta. Así, esta estrategia podría actuar por dos vías: debilitando al patógeno y favoreciendo las defensas vegetales. El estudio, publicado en Plant Biotechnology Journal, constituye la primera demostración del uso de aptámeros de ADN como estrategia de protección de cultivos frente a un hongo fitopatógeno.
La segunda estrategia evaluada fue el silenciamiento génico inducido por pulverización (SIGS, por sus siglas en inglés). Esta técnica consiste en aplicar ARN de doble cadena (ARNdc) para reducir la actividad de genes concretos del patógeno. En este estudio, el ARN se dirigió a dos genes mitocondriales del hongo, sdhB y cytB, relacionados con las dianas sobre las que actúan dos grupos de fungicidas: los SDHI y los QoI. Al bloquear simultáneamente ambos genes, los investigadores consiguieron reducir la gravedad de la enfermedad hasta un 55%.Uno de los resultados más destacados se obtuvo al combinar esta estrategia de ARNdc con fungicidas comerciales:la combinación alcanzó hasta un 96% de control en los ensayos. También mostró eficacia frente a aislados del hongo resistentes a los fungicidas, en los que estos productos habían perdido eficacia por sí solos. Estos resultados, publicados en Plant Disease, apuntan a que la combinación de ambas herramientas podría mejorar el control de la enfermedad y ayudar a afrontar el problema de las resistencias.
En conjunto, el trabajo premiado pone de manifiesto el potencial de los aptámeros y del silenciamiento génico para desarrollar nuevas herramientas de protección vegetal, más específicas y con potencial para contribuir a un control más sostenible del moho gris.
El Premio SEF-Phytoma, dotado con 1.500 euros, fue creado en 1992 para respaldar la investigación científica y la transferencia de conocimiento en el ámbito de la sanidad vegetal en España. La comunicación oral galardonada, titulada «Reprogramando el control del moho gris: estrategias basadas en oligonucleótidos frente a Botrytis cinerea», es fruto del trabajo de un equipo de investigación integrado por Alba López Laguna, Virginia Mota-Maldonado, Yandira Morales, Álvaro Polonio, Lucía Jiménez-Castro, Alejandro Pérez-García y Dolores Fernández-Ortuño.
El trabajo se enmarca en la línea de investigación del grupo Diseño Racional de Fitosanitarios, de la Universidad de Málaga y el IHSM “La Mayora”, centrada en el desarrollo de nuevas herramientas para combatir enfermedades causadas por hongos fitopatógenos, como los responsables de la botritis o el oídio, con el objetivo de desarrollar nuevas estrategias de protección de los cultivos y contribuir a una agricultura más sostenible.













