En un esfuerzo conjunto para fortalecer la competitividad y sostenibilidad de la cadena productiva del mango, productores de los distritos peruanos de Motupe, Jayanca, Olmos y Zaña han intensificado sus acciones para el control de la mosca de la fruta Anastrepha obliqua, plaga que afecta directamente la calidad del mango y su comercialización.
A principios de año se puso en marcha la Mesa Técnica Regional del Mango, liderada por el Servicio Nacional de Sanidad Agraria (SENASA), como un espacio de articulación entre productores, empresarios, autoridades locales y regionales, con el respaldo de las municipalidades de Motupe y Olmos, así como del Gobierno Regional de Lambayeque. Este espacio ha permitido trazar una hoja de ruta para fortalecer la cadena productiva del mango, que incluye desde capacitaciones técnicas en poda, abonamiento, riego y control de plagas, hasta la promoción del asociacionismo y la creación de cooperativas agrarias. Asimismo, Perú promoverá la industrialización y diversificación del mango, buscando agregar valor y aprovechar nuevas oportunidades en los mercados globales.
La cooperación entre autoridades, instituciones y productores es esencial para garantizar que la cadena productiva del mango se mantenga competitiva, sostenible y libre de plagas. Gracias a este trabajo conjunto, desde agosto se ha registrado una reducción de A. obliqua, lo que se traduce en mayor calidad de la fruta, mejores precios y más oportunidades de exportación.
En una sesión del consejo del Gobierno Regional de Lambayeque, el control de la mosca de la fruta fue declarado de interés regional. El SENASA expuso la situación actual y resaltó la importancia del compromiso de los productores en la aplicación de prácticas culturales clave para reducir los niveles de infestación.
Lambayeque ha experimentado un notable crecimiento en la producción hortofrutícola, con más de 38.000 hectáreas dedicadas a estos cultivos, de las cuales 6.982 corresponden al mango. Sin embargo, la sobreproducción en la última campaña ha generado dificultades en la comercialización, provocando que parte de la fruta quede abandonada en los campos.
Apuesta por el control biológico
En los últimos tres años, el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego de Perú, a través del SENASA, ha promovido el control biológico en más de 209.000 hectáreas de cultivos hortofrutícolas para combatir diferentes plagas y enfermedades. Con estas acciones, busca reducir el uso de plaguicidas químicos.
Durante las actividades de campo realizadas en este periodo, se empleó mayor cantidad de agentes de control biológico, como Trichogramma spp., Cryptolaemus montrouzieri, Anagyrus vladimiri, Chrysoperla spp., Trichoderma spp., Beauveria bassiana, entre otras especies, que ayudaron a reducir el nivel poblacional de plagas.
La estrategia del SENASA no solo establece la liberación de enemigos naturales; también implica la organización de charlas formativas permanentes, para que los productores conozcan el uso y los beneficios del biocontrol.

















