El Gobierno de La Rioja ha aprobado una orden que pone en marcha una nueva línea de ayudas directas dirigida a los agricultores dedicados al cultivo del peral, con el objetivo de paliar y prevenir los efectos del fuego bacteriano.
A través de la Orden AGM/66/2025, el Gobierno regional quiere atender las pérdidas provocadas por esta grave enfermedad y fomentar las buenas prácticas agrarias en el territorio. El cultivo del peral forma parte de la identidad agronómica de La Rioja, especialmente en las zonas incluidas en la denominación de origen Rincón de Soto.
El fuego bacteriano, provocado por la bacteria Erwinia amylovora, se ha convertido en una amenaza prioritaria para el sector frutícola riojano. Esta enfermedad, de rápida acción y difícil control, deteriora flores, brotes y ramas, e incluso llega a secar árboles enteros en algunas explotaciones. Las condiciones invernales, con temperaturas elevadas e intensas precipitaciones, unidas a episodios tormentosos con granizo, han incrementado la propagación del patógeno en los últimos meses. Ante esta situación, los productores han denunciado pérdidas cuantiosas, que en algunos casos comprometen la viabilidad económica de sus fincas.
La nueva línea de ayudas responde a esa urgencia. Se ha dotado con un presupuesto de 740.000 euros para el ejercicio 2025, y se articula como subvención bajo el régimen de minimis de la Unión Europea, lo que implica que cada agricultor podrá recibir un pago total que no exceda los límites establecidos en dicho régimen durante un periodo de tres años.
La ayuda se calcula aplicando una cuantía fija de 400 euros por hectárea de cultivo de peral, tomando como referencia las superficies declaradas en la Solicitud Única de la PAC o, en ausencia de esta, las registradas en el Registro de Explotaciones Agrarias de La Rioja a 31 de mayo. En caso de que la demanda supere el crédito presupuestado, la cuantía por hectárea podrá ajustarse proporcionalmente.
Para poder beneficiarse de estas ayudas, los solicitantes deben cumplir una serie de requisitos. Serán elegibles personas físicas, jurídicas o entidades sin personalidad jurídica que estén inscritas en el registro regional de explotaciones agrarias con al menos una hectárea de peral en el momento de la publicación del extracto de la convocatoria. También es imprescindible haber aplicado buenas prácticas agrarias dirigidas a la prevención o lucha frente al fuego bacteriano.
Esta enfermedad deteriora flores, brotes y ramas, e incluso llega a secar árboles enteros en algunas explotaciones
El procedimiento de concesión será directo, sin concurso ni convocatoria competitiva, para agilizar la respuesta ante la emergencia fitosanitaria. Las solicitudes deberán tramitarse en un plazo de diez días hábiles desde la publicación del extracto de la convocatoria en el Boletín Oficial. El modelo normalizado se podrá presentar a través de la sede electrónica del Gobierno de La Rioja o en oficinas físicas habilitadas para atención al ciudadano. En el caso de que haya defectos o documentos faltantes, se otorgará un plazo adicional de diez días para subsanarlos.
La fase de resolución y pago —una vez superados los trámites de instrucción— no podrá dilatarse más de seis meses desde la publicación de la convocatoria. Si pasado ese plazo no se dictara resolución expresa, los solicitantes podrán entender desestimada la ayuda por silencio administrativo.
Una vez aprobada la concesión, los beneficiarios están exentos de presentar una justificación adicional, ya que el cumplimiento de las condiciones será verificado de oficio mediante comprobaciones documentales y controles (al menos, el 1% de los expedientes serán objeto de verificación). También se podrán hacer inspecciones sobre el terreno si se considera necesario.
La orden contempla mecanismos de control y responsabilidades ante el incumplimiento de las condiciones. Si un beneficiario altera las circunstancias tenidas en cuenta para la concesión o no ejecuta las medidas contra el fuego bacteriano durante el año en curso, podrá perder la subvención y verse obligado a reintegrar las cantidades recibidas con los intereses de demora correspondientes. Asimismo, se vigilará que los beneficiarios no superen los límites del régimen de minimis en el plazo de tres años.
A principios de junio, La Rioja presentó el protocolo de actuación contra el fuego bacteriano en frutales de pepita, elaborado por el Grupo de trabajo técnico, integrado por la Consejería de Agricultura, D.O.P. Peras de Rincón de Soto y las tres organizaciones profesionales agrarias (ASAJA, UAGR y UPA).

















