Ante la previsión de una nueva infestación, motivada por las condiciones climáticas favorables para el desarrollo del algodoncillo del olivo (Euphyllura olivina) y el desequilibrio existente entre la población de la plaga y la disminución de la fauna auxiliar que actúa como control natural, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca ha autorizado temporalmente la comercialización y el uso de productos fitosanitarios formulados a base de piretrinas 4,65% (como extracto de pelitre) en el olivar. Esta medida , que se aplicará específicamente en la provincia de Jaén, tendrá efectos durante un periodo de 120 días, entre el 1 de febrero y el 31 de mayo.
La resolución responde a la preocupante situación vivida en la campaña pasada, en la que las altas poblaciones de este insecto hemíptero causaron daños significativos en los brotes nuevos y las inflorescencias, que derivaron en abortos florales que mermaron la producción de aceituna. Ante la previsión de una nueva infestación esta campaña, las autoridades han considerado necesario recurrir a este mecanismo excepcional.
La resolución permite un máximo de tres aplicaciones, con un intervalo de siete días entre ellas, utilizando una dosis de 0,96 litros de producto por hectárea en un volumen de caldo de 1.500 litros por hectárea. El tratamiento tiene un plazo de seguridad de apenas un día antes de la recolección, aunque deberá realizarse siempre bajo el control de las autoridades competentes de la comunidad autónoma.
La normativa también hace especial hincapié en las medidas de mitigación de riesgos para proteger el ecosistema. Debido a que el formulado es peligroso para las abejas y otros polinizadores, queda prohibida su aplicación durante la floración del olivo o de las malas hierbas, y deben retirarse o cubrirse las colmenas durante el tratamiento.
Asimismo, para salvaguardar los organismos acuáticos, se ha establecido una zona de seguridad de 30 metros respecto a masas de agua superficiales, la cual deberá combinarse con el uso de boquillas reductoras de deriva del 90%.
En la campaña pasada, las altas poblaciones de Euphyllura olivina causaron daños significativos en los brotes nuevos y las inflorescencias
Hasta hace pocos años, este psílido se consideraba una plaga secundaria que podía controlarse fácilmente con sus enemigos naturales, como los depredadores Chrysoperla carnea y Anthocoris nemoralis y los parasitoides Alloxysta eleaphila y Psyllaephagus euphyllura. Sin embargo, desde hace unos años sus poblaciones se están incrementando en numerosas comarcas olivareras. E. olivina ataca a las inflorescencias y posteriormente a los frutos cuajados, lo que afecta a la fertilidad y ocasiona una significativa caída de botones florales y descenso del número de frutos cuajados. También ocasiona daños indirectos provocados por la melaza azucarada que excretan los individuos, que favorece los ataques de hongos, principalmente negrilla, que restan capacidad fotosintética al árbol y ensucian las hojas y los frutos.
Entre las medidas culturales para reducir los niveles de ataque del algodoncillo, el Servicio de Sanidad Vegetal de Andalucía recomienda la realización de podas en verano y en otoño-invierno porque facilitan la ventilación del árbol, así como la eliminación de varetas y chupones para impedir que el insecto se refugie en el cultivo ante condiciones meteorológicas desfavorables. Del mismo modo, aconseja realizar una fertilización racional y no abusar de los abonos nitrogenados, ya que favorecen la proliferación de brotes tiernos, donde es fácil que se instale. En explotaciones de olivar en las que se dispone de cubiertas vegetales, su incidencia es menor que en olivares sin cubierta vegetal, al refugiarse en ellas, en lugar de en el árbol. Estas cubiertas vegetales facilitan, además, la instalación de los enemigos naturales, que lo mantienen en niveles poblacionales en los que no provoca daños en el cultivo.
















