El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha concedido una autorización excepcional para la comercialización y el uso de productos fitosanitarios formulados a base de fluxapyroxad 30% [SC] P/V como fungicidas en el cultivo del champiñón. La medida responde a la creciente dificultad para controlar enfermedades como la telaraña (Dactylium dendroides) y la mole seca (Verticillium fungicola), que afectan de manera significativa a la producción.

El cultivo del champiñón se encuentra en una situación de vulnerabilidad debido a la reducción de fitosanitarios disponibles en los últimos años, causada por la desaparición de materias activas, la aparición de cepas resistentes y el escaso interés comercial que este cultivo representa para las grandes empresas proveedoras. Esta combinación de factores ha provocado una disminución en la producción, con impacto directo tanto en los agricultores como en las empresas transformadoras que dependen del suministro regular de champiñón.

La autorización permite el uso de los productos a base de fluxapyroxad en condiciones controladas y por un periodo limitado. Inicialmente se aplicaba exclusivamente a La Rioja, hasta el 31 de diciembre. Sin embargo, una modificación posterior amplió la autorización a las provincias de Cuenca y Albacete, donde también podrá utilizarse hasta final de año. El fungicida contempla un plazo de seguridad de diez días.

Según detalla la resolución, el tratamiento autorizado se limita a una única aplicación mediante pulverización, con una dosis de 2 ml/m² y un volumen de caldo de 150 ml/m². El ministerio incorpora estrictas medidas de mitigación del riesgo; entre ellas, mantener una banda de seguridad de cinco metros respecto a masas de agua superficiales y evitar la contaminación a través de envases y equipos de aplicación, cuyo triple enjuague y correcta gestión son obligatorios.