Cataluña ha documentado la primera detección en Europa de Acutaspis paulista, una cochinilla diaspídida de origen neotropical con elevado potencial invasivo. Jordi Mateu, responsable de la Unidad de Sanidad Vegetal en Girona, explicó este hallazgo en Phytolivo, que se está celebrando en el Auditorio de Dcoop de Antequera.
El hallazgo inicial se produjo en 2025 en un olivar ecológico del municipio de Ullà, en la comarca del Baix Empordà (Girona), cuando un técnico asesor observó la presencia de un diaspídido con caracteres discordantes respecto a los insectos habituales de la zona.
Las prospecciones posteriores llevadas a cabo en 336 puntos de 45 municipios han confirmado la implantación de la plaga en quince municipios de las comarcas del Alt y el Baix Empordà, así como su presencia puntual en el Parc Natural del Montgrí, les Illes Medes i el Baix Ter. Los focos detectados se concentran en torno a las parcelas iniciales, así como en áreas urbanas y zonas colindantes a vías de transporte.
En los países sudamericanos donde está establecida, como Brasil y Argentina, A. paulista causa un impacto económico relevante por el debilitamiento de los ejemplares afectados y la depreciación comercial del fruto; en Chile está catalogada como plaga cuarentenaria.
Aunque el olivo representa el hospedante mayoritario en el brote catalán, esta cochinilla destaca por su carácter altamente polífago y su capacidad para fijarse en una amplia diversidad de especies leñosas. MAteu explicó que en los muestreos de Girona se ha confirmado su presencia en plantas ornamentales y forestales como Euonymus japonicus, Ligustrum sp., Hedera helix, Pistacia lentiscus, P. terebinthus, Punica granatum, Rhamnus alaternus y palmeras del género Phoenix. De hecho, la elevada densidad poblacional observada en especies de jardinería como E. japonicus incrementa la continuidad vegetal entre olivares, jardines y áreas silvestres, lo que aumenta el riesgo de persistencia y propagación regional de la cochinilla.
En el cultivo del olivo, la cochinilla coloniza principalmente las hojas y las aceitunas, donde la acumulación de sus escudos reduce la capacidad fotosintética del árbol y deterioran la calidad de la cosecha comercial. Los controles fenológicos semanales efectuados por los técnicos muestran dos periodos principales de actividad reproductiva (abril-mayo y agosto-septiembre), si bien la prolongación de la actividad en otoño y el solapamiento de estadios dificultan precisar aún el número total de generaciones anuales bajo el clima mediterráneo.
La contención temprana, la bioseguridad y las intervenciones basadas en el seguimiento son las prioridades de manejo
Durante los trabajos de seguimiento en laboratorio, se identificó ejemplares del afelínido Coccobius flaviflagellatus parasitando a la cochinilla en Girona, lo que supone la primera cita documental de este enemigo natural en Europa. Este hallazgo sugiere una probable introducción conjunta de la plaga junto con su parasitoide desde su área de origen sudamericana.
Para contener la expansión de la plaga, los servicios de Sanitat Vegetal recomiendan medidas de bioseguridad estrictas, tales como la restricción del traslado de material vegetal sospechoso, la desinfección de maquinaria y aperos entre fincas, la poda selectiva y la aplicación de tratamientos fitosanitarios orientados específicamente al momento de máxima emergencia de ninfas móviles. Paralelamente, el IRTA está realizando ensayos experimentales de eficacia con productos fitosanitarios. “La contención temprana, la bioseguridad y las intervenciones basadas en el seguimiento son las prioridades de manejo. La colaboración entre asesores, servicios de sanidad vegetal, laboratorios, técnicos del parque natural e IRTA permitirá precisar la evolución del brote y desarrollar recomendaciones contrastadas y compatibles con la conservación de sus enemigos naturales”, resumió Mateu en su presentación.
Organizado por Phytoma en colaboración con la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía y DCoop, Phytolivo llega en un momento de profunda transformación para el cultivo, donde el cambio climático y la creciente limitación de recursos básicos, como la escasez de agua y la falta de materias activas, están obligando a las fincas a buscar nuevas ventajas competitivas para asegurar sus cosechas.













