Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos se ha reunido con el Ministerio de Agricultura y está llevando a cabo encuentros en Bruselas para facilitar el uso de drones en agricultura para la realización de tratamientos fitosanitarios, una tecnología que se encuentra bloqueada en la actualidad por la complejidad normativa.
Unión de Uniones ha reforzado en los últimos días sus acciones para impulsar cambios normativos que permitan el uso efectivo de drones en tratamientos fitosanitarios. En este contexto, mantuvo una reunión con el ministerio para analizar posibles vías de autorización excepcional mientras se tramita en Bruselas el paquete legislativo europeo que, precisamente, aborda modificaciones sobre este asunto.
La organización ha remitido a los grupos del Parlamento Europeo sus propuestas de enmiendas a este paquete Ómnibus. “Para nosotros las modificaciones propuestas por la Comisión Europea a la Directiva 2009/128/CE, y que es en la que confía el ministerio, no solucionan el problema y, además, nos vamos a un horizonte de cuatro o cinco años”.
Unión de Uniones lamenta que el uso de drones para la aplicación de productos en la lucha contra enfermedades y plagas, que podría extenderse gracias a los avances experimentados por esta tecnología, está encontrando muchas dificultades para poder ser empleada por los agricultores, derivadas, sobre todo, de su consideración como tratamientos aéreos, a los que afecta una prohibición general. “Ni siquiera se no permite usarlos en situaciones de emergencia, cuando el tratamiento es urgente y no se puede acceder a las parcelas por las condiciones del terreno”. Para la organización, esta situación es “inaceptable”, ya que bloquea una tecnología que permitiría mejorar la eficiencia de los tratamientos, reducir el uso de productos fitosanitarios y dar respuesta a situaciones donde los tratamientos terrestres no son viables, como parcelas inundadas o de difícil acceso. Por esta razón, defiende el cambio de enfoque en la normativa europea. En sus propuestas de enmienda al paquete legislativo, plantea que los tratamientos con drones no deben ser considerados tratamientos aéreos, sino aplicaciones a baja altura, con características más cercanas a los tratamientos terrestres que a la aviación convencional.
Este planteamiento permitiría establecer un régimen regulatorio específico, basado en el riesgo real de la aplicación y no en una clasificación formal que, en la actualidad, está generando una sobrerregulación que impide el desarrollo de esta tecnología. “No se trata de eliminar controles”, explica Unión de Uniones, “sino adoptarlos a la realidad técnica de los drones y del campo, facilitando que se puedan usar con garantías, pero sin cargas administrativas y regulatorias totalmente desproporcionadas”. La organización considera también que su propuesta acortaría los tiempos de adopción de la tecnología y flexibilizaría autorizaciones excepcionales en caso de emergencia. “Siempre con la matraca de que la agricultura debe innovar y modernizarse, pero cuando tenemos soluciones técnicas al alcance de la mano, lo que nos ponen son trabas y más papeleo”.















