El Servicio de Sanidad y Certificación Vegetal (CSCV) del Gobierno aragonés y el Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA) trabajan para hacer frente a la langosta mediterránea (Dociostaurus Maroccanus), que se ha detectado en Farlete (Zaragoza), donde afecta a cerca de 700 hectáreas.
La semana pasada, se celebró en esta localidad la jornada formativa La plaga de langosta mediterránea en Farlete y zonas aledañas. Recomendaciones para reducir sus poblaciones, en la que participaron la directora general de Calidad y Seguridad Alimentaria de Aragón, Aitziber Lanza; el director general de Producción Agraria, Carlos Calvo; la investigadora del departamento de Sistemas Agrícolas Forestales y Medio Ambiente y experta en entomología del Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA), María del Milagro Coca; y el jefe del Servicio de Sanidad y Certificación Vegetal (CSCV), Jorge Badules.
Coca y Badules explicaron a los asistentes el comportamiento y desarrollo completo de D. Maroccanus, así como las medidas a tomar para su prevención y eliminación de los cultivos. Asimismo, expusieron el cronograma de actuaciones necesarias para evitar futuras plagas de este insecto en las fincas. “La plaga sigue estando viva. En este momento, el insecto está colocando los huevos de cara a su reproducción el próximo año”, explicaron los expertos, que recomiendan “labrar la tierra para dejar ese huevo expuesto al medioambiente y que no se desarrolle”, además de “vigilancia constante en las zonas anexas para actuar inmediatamente cuando la langosta está en sus primeras fases de desarrollo”.
Técnicos y profesionales del sector intercambiaron conocimientos en una jornada formativa
En esa labor de prevención, Aitziber Lanza pidió “la colaboración de los propios agricultores en la detección de langosta en sus fincas para actuar con la mayor celeridad posible, en coordinación con las administraciones públicas, y así evitar su expansión”. La directora general de Calidad y Seguridad Alimentaria insistió en que se trata de un problema fitosanitario que hay que prevenir para evitar su expansión y posterior erradicación.
Carlos Calvo expresó su voluntad de flexibilizar las normativas y buscar soluciones debidamente justificadas para que los tratamientos necesarios y excepcionales en la erradicación del insecto no afecten al cobro de ayudas, recogidas dentro la Política Agraria Común (PAC). “Cualquier excepción siempre debe estar supeditada al reconocimiento formal de la administración autonómica. Sólo así podremos liberar condiciones que serían obligatorias para el cobro de los eco-regímenes y de ciertas medidas agroambientales, especialmente en cultivos de agricultura ecológica y mantenimiento del rastrojo”, aseguró el director general de Producción Agraria.
La langosta mediterránea es un insecto de tamaño medio adaptado a ambientes áridos. Tiene alas desarrolladas que le permiten formar enjambres migratorios cuando se agrupa en fase gregaria. Se reproduce en suelos secos y sueltos, donde pone cientos de huevos por hembra y puede afectar a los cultivos.
La Dirección General de Calidad y Seguridad Alimentaria realiza estudios periódicos para saber la situación de las langostas en Aragón y aplican tratamientos anuales en zonas como el Campo de San Gregorio, lugar con alta población de D. Maroccanus, para mitigar su expansión poblacional. A principios de mayo, se llevó a cabo la fumigación vía aérea en esta zona.
















