Ahora que Bruselas está revisando el listado de plagas y enfermedades consideradas prioritarias, el Comité de Gestión de Cítricos (CGC) pide que se amplíe de veinte a treinta el número de organismos en dicho listado y reclama una mayor dotación presupuestaria para la vigilancia y erradicación fitosanitaria en España, Italia y Francia, países que presentan un mayor riesgo de introducción y asentamiento de especies nocivas para la agricultura.
El estatus de plaga prioritaria conlleva obligaciones para todos los Estados miembro, que deben monitorizar su territorio para asegurar la detección precoz de estos insectos, hongos, virus o bacterias, redactar planes de contingencia para su erradicación o contención o incluso a llevar a cabo simulacros con posibles focos. El CGC lamenta que los fondos anuales europeos destinados a cofinanciar tales actuaciones en 2023 y 2024 apenas superaron los 8 millones de euros para los 27 Estados miembro. Una cifra que la presidenta del CGC, Inmaculada Sanfeliu, tilda de “burla, más aun considerando que sólo las pérdidas calculadas por la CE para toda la UE y todos los cultivos afectados, en el caso de las cuatro principales plagas que también atacan a los cítricos –Xylella fastidiosa, HLB, la falsa polilla (Thaumatotibia leucotreta) y la mancha negra (P.citricarpa)- suman daños por 7.057, 3.400, 2.717 y 2.490 millones de euros, respectivamente”.
De las ocho plagas y enfermedades consideradas prioritarias que pueden provocar daños a los cítricos, ya se han identificado y están presentes en territorio UE o en países ribereños del Mediterráneo, seis: X. fastidiosa; T. leucotreta (está en Israel desde 1984); la mancha negra (establecida en Túnez desde 2019); la mosca del melocotón (Bactrocera zonata), arraigada en Egipto y que ya ha sido confirmada en Italia y Grecia; la mosca oriental (B. dorsalis), que sigue expandiéndose en el país transalpino y se ha detectado varias veces en Francia; y el escarabajo de los cítricos (Agrilus chinensis), que reaparece en sucesivos focos en Lombardía y La Toscana (Italia) desde 2000.
De las ocho plagas citrícolas consideradas prioritarias, seis ya están presentes en la UE o en países mediterráneos
Si bien el HLB, la bacteria más destructiva y sin cura de los cítricos, no está presente en la cuenca mediterránea, sí lo están sus dos principales insectos vectores. “La detección del HLB en alguna zona citrícola provocaría escenas análogas a las ya vividas con la Xylella, desencadenaría medidas radicales de erradicación similares a las que -salvando las distancias- se están adoptando ahora tras confirmar el foco de Peste Porcina Africana en Barcelona”, asegura Sanfeliu. El nivel de concienciación a este respecto en la UE es mayor en el caso de la sanidad animal, a la que se dedica un presupuesto para la detección precoz y eliminación de estas enfermedades cinco veces mayor que en el caso de la sanidad vegetal, de unos 40 millones anuales para toda la UE.
Un estudio, que analizó los lugares de introducción de las 278 plagas vegetales foráneas introducidas entre 1999 y 2019 en la UE, concluyó que los países que habían sufrido mayor cantidad de incursiones fueron Italia, España y Francia. El CGC pide a Bruselas que, para no desatender ninguna de las plagas agrícolas o forestales de mayor impacto ahora consideradas, amplíe como mínimo de veinte a treinta las que pasen a tener la condición de prioritaria y que en el caso particular de los cítricos incluya a una grave enfermedad no considerada en el listado vigente: la bacteria Xanthomonas citri, causante del cancro de los cítricos. La patronal que aglutina a los exportadores privados españoles de mandarinas y naranjas reclama que se refuerce de manera muy importante el presupuesto destinado a los programas de detección precoz de estas plagas y enfermedades -que hoy es considerado ridículo para hacer efectiva la normativa- y se destine una partida específica para cofinanciar estos planes en los países de mayor riesgo: Italia, España y Francia.
















