La Agencia de Regulación y Control Fito y Zoosanitario de Ecuador (Agrocalidad) ha confirmado oficialmente la detección del hongo Fusarium oxysporum f. sp. cubense Raza 4 Tropical (Foc R4T) en una explotación bananera situada en la provincia de El Oro. Se trata de la cepa más agresiva del mal de Panamá, la enfermedad más peligrosa de este cultivo por la rapidez de propagación y el daño que causa a las plantaciones.

Según el comunicado oficial de Agrocalidad, el foco se encuentra confinado y bajo control, por lo que no existe afectación a las exportaciones, al consumo local ni al precio del producto. Tras este hallazgo, las autoridades del país centroamericano han activado de inmediato un plan de contingencia y medidas de control estrictas para salvaguardar la producción de musáceas. Ecuador ha declarado la emergencia fitosanitaria para el sector bananero por un periodo inicial de seis meses. Con esta medida, pretende facilitar la movilización de recursos económicos y fomentar la cooperación internacional para fortalecer el cerco epidemiológico y ejecutar acciones de control técnico directo en la zona afectada.

Ecuador se había preparado para este escenario durante más de catorce años, con una inversión acumulada superior a los 34 millones de dólares destinada al fortalecimiento de laboratorios y sistemas de vigilancia. Agrocalidad destaca que el país fue el que más tiempo logró evitar la aparición de la enfermedad en la región y reafirma su compromiso de contener su propagación. Asimismo, insta a los productores a reportar cualquier alerta temprana a través de los canales oficiales y a informarse exclusivamente por fuentes institucionales para evitar la desinformación en el sector.

Este hongo se detectó en Taiwán a finales de los años 60 del pasado siglo y se ha extendido desde entonces a numerosos países. Llegó a África en 2013 y en los últimos años ha aparecido en Sudamérica: en 2019, se confirmó un foco en Colombia; en 2020, otros en Perú; y hace dos años, en Venezuela.

En Canarias, el mal de Panamá que afecta a las plataneras de la isla no está causado por la raza tropical 4, sino por la raza subtropical 4. Así lo confirmó un estudio del Cabildo Insular de Tenerife y el Instituto Canario de Investigaciones Agrarias (ICIA) publicado en la revista Phytoma en 2024.