La Junta de Andalucía ha aprobado una norma para potenciar la producción ecológica y otras producciones certificadas, entre las que se incluye expresamente la producción integrada, mediante un conjunto de medidas orientadas a mejorar su competitividad, visibilidad en el mercado y reconocimiento social.

En Andalucía, la superficie de producción ecológica abarca en torno a 1,5 millones de hectáreas, lo que supone aproximadamente el 30% de la superficie agraria total. El número de operadores asciende a más de 21.500. Por su parte, la superficie bajo producción integrada es de alrededor de 433.000 hectáreas y en torno a 45.000 productores.

La Ley 2/2025, de 12 de diciembre, de impulso y promoción de la producción ecológica y otras producciones agrarias, pesqueras y acuícolas certificadas en Andalucía, que entró en vigor el 19 de diciembre, establece un marco de actuación integral que abarca el fomento del consumo, la promoción comercial, el apoyo a la transformación y comercialización, así como el impulso de la investigación, la innovación y la digitalización en estos sistemas productivos. Asimismo, busca la simplificación administrativa y el refuerzo de la coordinación institucional para facilitar el desarrollo de estas producciones.

Entre las medidas más relevantes, la norma contempla la prioridad de los productos ecológicos y certificados en la contratación pública, especialmente en ámbitos como comedores escolares, centros sanitarios y otros servicios alimentarios dependientes de las administraciones públicas. También se refuerza el papel de la formación y el asesoramiento técnico, promoviendo acciones formativas específicas y la transferencia de conocimiento hacia agricultores, ganaderos y operadores del sector.

La ley impulsa la investigación aplicada y la innovación, fomentando proyectos de I+D+i relacionados con la producción ecológica y las producciones certificadas, así como la digitalización y la mejora de la trazabilidad a lo largo de toda la cadena de valor. Estas actuaciones pretenden mejorar la eficiencia productiva, la transparencia y la confianza del consumidor.

Aunque la producción ecológica constituye el eje central de la norma, la ley reconoce expresamente a la producción integrada como una de las producciones agrarias certificadas que deben ser objeto de fomento y promoción, reforzando su consideración en las políticas públicas de apoyo, ayudas y promoción institucional.

En conjunto, la Ley 2/2025 pretende consolidar un marco normativo estable para el impulso de sistemas productivos sostenibles y certificados, contribuyendo a mejorar la competitividad del sector, la protección del medio ambiente y la valorización de las producciones agrarias andaluzas.