El Banco Europeo de Inversiones (BEI) ha situado la agricultura como una de sus prioridades estratégicas de financiación climática para la próxima década. Para avanzar en ese objetivo, organizó el encuentro Green Gateway – Climate Finance in Action en Luxemburgo, en el que reunió a más de doscientos representantes de la banca europea. Una de las voces invitadas a ese foro fue la de Grupo Cooperativo Cajamar, a través del director de Sostenibilidad, Sergio Rodríguez, que participó como ponente experto en la sesión Supporting Sustainability in Agriculture, junto a representantes del BEI y de la Dirección General de Agricultura (DG AGRI) de la Comisión Europea.
La invitación responde a la trayectoria de la banca cooperativa Cajamar como primera entidad financiera en España que se incorporó al programa de asesoría Green Gateway del BEI, en el marco de un acuerdo firmado en 2023 para movilizar 980 millones de euros en financiación destinada a pymes agroalimentarias, zonas rurales y proyectos verdes. El programa de asesoría ha permitido que la entidad refuerce sus capacidades internas para evaluar, originar y reportar proyectos verdes en línea con la taxonomía de la Unión Europea.
La sesión sobre agricultura sostenible abordó una cuestión de fondo: cómo traducir los objetivos climáticos europeos en financiación real que llegue al campo. No se trata solo de disponer de fondos, sino de contar con entidades financieras que conozcan el sector, entiendan sus riesgos y puedan acompañar a agricultores y pymes en una transición que exige inversiones concretas: riego eficiente, renovación de maquinaria, instalaciones de energía renovable en explotaciones, digitalización de procesos o prácticas de agricultura regenerativa.
Sergio Rodríguez presentó la actividad de Cajamar como un caso diferenciado en el panorama financiero europeo. Por un lado, su posición como referente en la financiación del sector primario español, con una cuota de mercado nacional del 15,2%. Por otro, una trayectoria de más de cinco décadas de investigación, desarrollo y transmisión de conocimiento agrario a través de su Ecosistema de Innovación Agroalimentaria.
Cajamar expuso en Luxemburgo su aspecto diferencial: que una entidad financiera significativa disponga de estaciones de investigación agrícola donde se ensayan variedades resistentes a la sequía, técnicas de cultivo de bajo consumo hídrico o sistemas de producción más eficientes, combinado con la capacidad financiera y la proximidad territorial de su modelo cooperativo.
En el debate posterior, el moderador planteó al director de Sostenibilidad de BCC-Grupo Cajamar tres cuestiones que reflejan las preocupaciones actuales de la banca europea en relación con el sector agropecuario: cómo integra Cajamar las consideraciones de sostenibilidad en sus modelos de riesgo crediticio y en sus estrategias sectoriales para la agricultura; cómo valora el impacto del cambio climático en las regiones del sur de Europa (precisamente donde Cajamar concentra su actividad, en un contexto de sequías recurrentes, estrés hídrico y episodios extremos como la dana), y qué está haciendo para anticipar esos impactos; y cómo los bancos pueden colaborar de forma más estrecha con proveedores de tecnología, cooperativas agrarias y aseguradoras para escalar la innovación en el sector. “Estas preguntas reflejan un cambio de perspectiva relevante en la banca europea: la sostenibilidad agrícola ya no es un tema de nicho ni una cuestión exclusivamente medioambiental, sino un factor de riesgo y de oportunidad que afecta directamente a su estrategia crediticia”, valora Grupo Cajamar.
El encuentro Green Gateway reflejó la consolidación de un ecosistema europeo de financiación verde en el que los bancos multilaterales, los intermediarios financieros y las herramientas de asesoría se articulan para canalizar capital hacia la transición ecológica. “Para el sector agroalimentario español, eso se traduce en un acceso creciente a líneas de financiación en condiciones favorables vinculadas a proyectos de sostenibilidad: eficiencia hídrica, energías renovables en explotaciones, modernización de infraestructuras agrarias, digitalización y prácticas regenerativas”, señala Grupo Cajamar, que se posiciona en ese ecosistema con un conocimiento profundo del sector agrario, capacidad de investigación propia, un modelo cooperativo que prioriza la cercanía al territorio y la experiencia de canalizar financiación europea hacia las explotaciones y las pymes donde realmente se juega la transición. “La invitación del BEI a compartir esa experiencia en Luxemburgo supone no solo un reconocimiento, también un punto de partida, ya que la financiación verde para la agricultura europea está en una fase de expansión acelerada, y las entidades que combinen conocimiento sectorial con capacidad financiera tendrán un papel cada vez más relevante en los próximos años”, concluye la entidad en un comunicado.















